sábado, 26 de noviembre de 2016

Los 100

LOS 100
Durante siglos nadie ha puesto los pies en la Tierra - hasta ahora. Únete a 100 adolescentes en una misión de alto riesgo para recolonizar una Tierra apenas reconocible. SOBREVIVIRÁS A LO DESCONOCIDO."Hoy vamos a evacuar el centro de detención. Cien afortunados delincuentes van a tener la oportunidad de hacer historia. Vas a viajar a la Tierra."Después de una guerra nuclear que ha destruido la civilización, la humanidad ha sobrevivido durante tres generaciones en naves espaciales que orbitan muy por encima de la atmósfera tóxica de la Tierra. Nadie sabe cuándo, o incluso si el planeta será habitable de nuevo. Pero frente a la disminución de los recursos y una población en crecimiento, los líderes del gobierno saben que deben volver a la tierra... antes de que sea demasiado tarde. 100 delincuentes juveniles -considerados prescindibles por la sociedad- son enviados a una peligrosa misión: comprobar las condiciones de la Tierra. Podría ser su segunda oportunidad... o podría ser una misión suicida. Después de un aterrizaje de emergencia brutal, los adolescentes llegan a un planeta salvajemente hermoso que sólo han visto desde el espacio. Abandonados en una tierra salvaje, perseguidos por su pasado y la incertidumbre sobre el futuro, tendrán que luchar para sobrevivir, tendrán que aprender a confiar en los demás, e incluso a amar... otra vez.

***"… es fácil dejarse atrapar por su tensión in crescendo, al estilo de"El señor de las moscas", mientras los jóvenes crean una nueva sociedad en una maltratada Tierra y los ardientes romances penden de un hilo". PUBLISHERS WEEKLY ***«Oscuro y fascinante ... Una mezcla de"El Señor de las Moscas"y"Los juegos del hambre"». 

RESEÑAS


Lo que opinio es

Cuando leí en su día el primer libro de lo que en un principio iba a ser una bilogía (ahora trilogía), no me llevé una grata sorpresa ni mucho menos. Tuve ante mí un libro plano, sin acción y con demasiadas vueltas a pasado en la narración, algo que le restó emoción. Una vez leída su segunda parte, de la que me esperaba más acción tras el final de su antecesor, me he vuelto a encontrar con una historia que en el fondo tiene potencial, pero que la autora no está sabiendo aprovechar. Esta segunda parte se reanuda algo lejos de los hechos acontecidos en el final del primero, dejando un poco al aire la escena en los cien se encuentran con el grupo de terrícolas. En esta ocasión, todo transcurre entre rescatar a Octavia y descubrir el misterio que rodea a los terrícolas, cómo sobrevivieron y por qué hay restos de otra nave de la colonia en aquel lugar.En un principio, es cierto que comencé su lectura con mucho interés. Esta era la parte donde estaba segura de la acción se presentaría, donde los cien tendrían más problemas que resolver, donde todo sería más trepidante..., pero me equivoqué. Esta nueva parte ha sido más de la primera: en algunas partes tediosa, lenta y sin acción alguna. Una lectura más bien plana, sin emoción y muy predecible. Hay escenas que te esperas incluso antes de que pasen, quitando emoción a la lectura. Me esperaba algo más caótico, como se supone que debe ser una historia que trata la vida de un grupo de criminales juveniles que mandan a la tierra como conejillos de indias, pero se ve que en el libro de esta autora, mandaron al grupo más civilizado, porque apenas sucede nada de interés...


miércoles, 23 de abril de 2014

María Candela, una furcia sentimental

A María de las Candelas le gustaba que en el curro la llamaran Marta, como a la del Evangelio, que le sonaba muy fino y le caía muy bien, por motivos que no sabía cuáles eran. Alta, de fuerte contextura ósea, proporcionada y atractiva, tenía  un buen ver de cuarentona, con los restos, todavía de pie, de una antigua belleza, mantenida con un esfuerzo y exhibida con generosidad profesional. Se dedicaba, no hay que decirlo, al santo oficio de la prostitución callejera, al gremio de las "mozas de soledad y fortuna", como las llamaban en los viejos tiempos, con agradecida propiedad, y estaba convencida , en los entresijos últimos de su determinación laboral , del carácter caritativo de su trabajo, en favor de quienes demandaban sus servicios por una perentoria necesidad de desgraciados solitarios, sin una mano amiga que los ayudara ni una sonrisa que les alegrara la vida. Fervorosa, creyente, de misa diaria, lo cortés no quita lo valiente y por muy arrastrada que esté una, el buen Dios, que conoce mis buenos sentimientos, siempre me echará una mano. Daba mucho más de lo que recibía, a pesar de sus tarifas altas y de cobrar antes del trabajo..Como solía decir,¡soy puta, pero honrada!.No obstante ,nadie diría que era lo que realmente era, una furcia sentimental. Una clientela fiel, hecha a base de años y de cumplir la  la palabra, en la que había profesores de universidad y hasta canónigos, la consolaba de las amarguras de su oficio y de los canallas, que siempre los hay.

Tierra Violenta. Luciano Egido